Sociedad del Conocimiento. Perspectiva Pedagógica

El conocimiento ha ocupado siempre un lugar central en el desarrollo económico y en el bienestar social. Sin embargo, la noción sociedad del conocimiento trata de señalar una ruptura y una discontinuidad respecto a períodos anteriores. Los orígenes de esta noción hay que buscarlos en los análisis de las transformaciones que estaban sufriendo las sociedades industriales a principios de los años 60. En este contexto, el sociólogo Peter F . Drucker (1959) pronosticó la emergencia de una nueva capa social de trabajadores y trabajadoras del conocimiento y la tendencia hacia una sociedad centrada en la producción y gestión del saber. Sin embargo, en los primeros años de su desarrollo, el término que consiguió un uso más frecuente fue el de sociedad post-industrial, gracias a los trabajos de D. Bell (1973) y Alain Touraine (1973). El paradigma post-industrial se distingue por un crecimiento de las ocupaciones de servicios a expensas de quienes producen bienes materiales. El trabajador de cuello azul, empleado en una fábrica, ya no es primordial.

 

El trabajador de cuello azul,  ya no es primordial


Sociedad del Conocimiento. Perspectiva Pedagógica


 

En contraste, son los trabajadores de cuello blanco, administrativos y profesionales cualificados, los que presentan un crecimiento más rápido. Así, el retrato que se pone de relieve es el de una sociedad en la que el saber desplaza al trabajo, a las materias primas y al capital como fuente más importante de desarrollo económico y de desigualdades sociales. Desde entonces, se han acuñado una gran variedad de términos para describir este nuevo paradigma social. Términos y conceptualizaciones que, en general, tratan de matizar la excesiva importancia que estas primeras aproximaciones concedían a los factores económicos para incorporar una perspectiva de análisis más global, capaz de dar cuenta de las profundas
transformaciones que se están produciendo en todos los ámbitos de la vida.

El saber desplaza al trabajo

No obstante, a pesar del consenso existente en los círculos académicos, económicos y políticos, sobre la ruptura respecto a momentos históricos anteriores, el consenso es algo más débil cuando nos adentramos en el análisis de la magnitud de los cambios que se están produciendo y en la dirección que éstos deberían tomar. Desde esta perspectiva, el objetivo de este trabajo es examinar el alcance que han tenido algunos de estos cambios y cómo interactúan con la educación. Para ello, ponemos el acento en tres apartados:

En el primero, debemos tratar de acercarnos a las características que configuran el nuevo escenario social. En el segundo, nos preguntamos sobre la naturaleza misma del conocimiento en una sociedad que pivota sobre los procesos de creación y difusión del conocimiento. Y en un último apartado, abordamos algunas cuestiones educativas que nos parecen relevantes en el contexto de la sociedad actual.

Las crisis económicas suelen ser un aviso de cambio productivo de la sociedad en la que vivimos, tras pasar por unos años de profundas heridas en el tejido productivo, debemos ser conscientes que repetir el modelo no será garantía para la sustentación de nuestras vidas en el marco laboral, por ello la educación y el aprendizaje continuado, es la herramienta más eficaz para la adaptación a los tiempos que corren.

 

Ctouch

*Ana Ayuste Begoña Gros (Universidad de Barcelona) Sofía Valdivielso (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria)

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